Saltar al contenido
Carrito0
Carrito

Tu carrito está vacío.

Tu carrito está vacío.

Ver carrito
☰

Torasemida

Torasemida
Disponible
10mg · 20mg
desde 32,93 €
Dosis
Tamaño del envase — envase más grande, comprimido más barato
39,51 €32,93 €
1,10 € por comprimido

En resumen

  • Diurético del asa en comprimidos de 10 y 20 mg.
  • Envases desde 30 hasta 360 comprimidos.
  • En España la torasemida se dispensa con receta médica.

Qué hace la torasemida en el riñón

Torsemide es el nombre con el que aparece en el catálogo la torasemida, un diurético del asa. Al aumentar la cantidad de orina, ayuda al organismo a librarse del agua y la sal que le sobran. Su ficha técnica en España contempla dos situaciones: los edemas por insuficiencia cardiaca congestiva, por enfermedad renal o por enfermedad hepática, y la hipertensión, donde puede emplearse como único fármaco o combinada con otros. La pérdida de líquido que provoca puede ser muy marcada, y por eso el tratamiento exige control médico.

10 mg, 20 mg y siete tamaños de envase

Los comprimidos se ofrecen en 10 y en 20 mg. Los envases van de 30 a 360 unidades, con opciones intermedias de 60, 90, 120, 180 y 270. Es un producto de fabricación extranjera: su nombre y su caja no coinciden con los de las torasemidas que venden las farmacias españolas, donde la concentración más alta disponible en comprimidos es 10 mg y no existe la de 20 mg.

Cuánto se toma en el edema y cuánto en la hipertensión

La torasemida se administra en una sola toma diaria. El comprimido se traga entero, con algo de líquido, y puede tomarse antes, durante o después de comer, aunque la ficha sugiere hacerlo en el desayuno. La comida retrasa unos 30 minutos la concentración máxima, sin cambiar la cantidad absorbida ni la diuresis.
Para la insuficiencia cardiaca congestiva, la ficha de Torasemida Cinfa fija como punto de partida 10 o 20 mg al día; en la insuficiencia renal crónica, 20 mg. Cuando la causa es una cirrosis se empieza con 5 o 10 mg, siempre asociados a un antialdosterónico o a otro diurético que retenga potasio. Mientras la respuesta diurética sea insuficiente, cada paso consiste en doblar la dosis, más o menos, hasta alcanzarla; en el apartado de la cirrosis consta que una sola toma por encima de 40 mg carece de estudios suficientes. Frente a la hipertensión se comienza con una toma diaria de 2,5 a 5 mg; pasadas cuatro a seis semanas sin el descenso esperado, se sube a 10 mg y, si aun así la tensión no se controla, se asocia un segundo antihipertensivo. En mayores no hace falta un ajuste específico, y en la población pediátrica no se han establecido su seguridad y su eficacia.

Qué torasemidas se dispensan hoy en España

Entre las marcas comercializadas que recoge CIMA están Sutril (Ferrer) y Dilutol (Viatris), ambas con comprimidos de 5 y 10 mg y con una versión HTA de 2,5 mg; la misma dosis baja existe como Isodiur HTA, de Italfarmaco. Abundan los genéricos EFG con 5 o 10 mg por comprimido: entre otros, los de Alter, Aurovitas, Combix, Normon, Cinfa, Tarbis, Sandoz, Stada y Teva-ratio. Normon y Stadafarma tienen también un genérico de 2,5 mg. Cualquiera de ellos necesita receta.

Electrolitos, gota y combinaciones delicadas

Las contraindicaciones de la ficha abarcan la hipersensibilidad (al fármaco, a sus excipientes o a las sulfonilureas), la anuria con insuficiencia renal y el coma hepático, este último mientras no se haya corregido. Quien reaccione a las sulfamidas también podría reaccionar a este diurético. Al eliminar agua y sales, la ficha recomienda análisis periódicos de potasio y otros electrolitos, glucosa, ácido úrico y creatinina, con especial atención al comienzo, en pacientes de edad avanzada y cuando el tratamiento se prolonga. Un potasio bajo eleva el riesgo de arritmias auriculares y ventriculares; la hipopotasemia, el sodio bajo y la hipovolemia se corrigen antes o durante el tratamiento. Si hay cirrosis con ascitis, lo aconsejable es empezar la diuresis ingresado. También se requiere precaución en pacientes con gota, retención urinaria o arritmias.
La falta de potasio agrava los efectos adversos de los glucósidos cardiacos, y los mineralocorticoides, glucocorticoides y laxantes pueden aumentar esa pérdida. Los AINE debilitan la acción diurética y antihipertensiva; sumarle un IECA o un ARA II puede provocar hipotensión. Junto con litio, sube su concentración en sangre; la colestiramina resta eficacia al diurético, y la ototoxicidad y nefrotoxicidad de aminoglucósidos, cefalosporinas nefrotóxicas y citostáticos derivados del platino pueden aumentar, sobre todo con dosis altas de torasemida. Con frecuencia aparecen desequilibrios de líquidos y electrolitos, alcalosis metabólica, cefalea, mareos, trastornos digestivos, espasmos musculares, fatiga y astenia. Puede leerse el texto completo en la ficha técnica de Torasemida Cinfa.

Productos relacionados